Todos los entrenadores deseamos poder contar en nuestro equipo
con un jugador determinante, capaz de desequilibrar un partido gracias a
su capacidad anotadora, y que nos ayude ha alcanzar la victoria. Son
muy pocos los jugadores que tienen ese talento innato para ser lo
suficientemente eficaces, para que las defensas rivales puedan terminar
desesperadas por sus actuaciones.
Los jugadores pueden contar con la ayuda de sus entrenadores para
mejorar cada día este aspecto del juego, gracias al trabajo técnico en
las sesiones de entrenamiento. En muchas ocasiones, la ambición, y las
ganas de mejora individual del jugador, le empuja a buscar otros medios,
fuera del tiempo propio de los entrenamientos,
para conseguir pulir su tiro. A continuación daremos una serie de
consejos, con los que un jugador puede realizar sesiones de
autoentrenamiento.
Al realizar las sesiones de tiro, debemos estar mentalmente
preparados para trabajar en soledad, ser constantes, autoexigentes, y
sobre todo tener paciencia, mejorar nuestra efectividad en el tiro no se
consigue de un día para otro, sólo obtendremos mejoras, siempre que el
trabajo haya sido bueno, tras miles de tiros realizados.
Una vez mentalizados para realizar un trabajo repetitivo, es
fundamental prestar atención a la corrección de aquellos aspectos
técnicos, que sean mejorables en nuestro tiro. Hay que preguntarse cómo
es la posición de nuestros pies, cómo colocamos nuestras manos a la hora
de agarrar el balón, nuestra posición corporal, cómo realizamos las
extensiones de tiro, etc…Es importante un trabajo analítico de estos
aspectos. Reduce al máximo las situaciones de trabajo de tiro en
estático, es preferible realizar el trabajo sobre bote, o con autopases.
Todo jugador tiene alguna posición, en la que se encuentra más cómodo
a la hora de realizar sus tiros, y donde su efectividad es alta, es
importante conservar, y aumentar esa efectividad, pero lo es aún más,
conseguir ampliar su rango de tiro, ser un jugador efectivo, tanto en la
corta, como en la larga distancia, puede marcar las diferencias para tu
equipo. Es fundamental encontrar esa comodidad, en otras posiciones, y
en otras distancias.
Una vez que vayamos puliendo los aspectos técnicos, es necesario aumentar la complejidad, y realizar ejercicios
propios de situaciones reales del juego. Es clave, que en este punto,
el jugador sea capaz de aumentar la intensidad en la ejecución de sus
acciones.
El siguiente paso en complejidad, es aumentar la presión en nuestras
sesiones, debemos ser capaces de realizar un trabajo de visualización,
imagínate que tienes enfrente al mejor defensor del equipo rival, su
mano delante de tu cara, o situaciones de partido, en las que tienes en
tus manos, tiros claves para tu equipo. Exígete, no solo ser correcto en
las formas técnicas, sino en la efectividad de tus tiros.
Las sesiones de autoentrenamiento, tienen un alto componente de
trabajo psicológico, debes ser disciplinado a la hora de llevarlo a
cabo, márcate un tiempo de trabajo, y ten claro tus objetivos, mantén un
nivel muy alto de concentración, y se paciente, seguro que tu equipo
agradecerá las mejoras que conseguirás.
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